"YO AQUÍ ME SIENTO MUY BIEN, MUY CONTENTA, SINERGIA PARA MÍ HA SIDO MI ESCUELA"
Por: Rafael Mayo

Un grupo de jóvenes periodistas del Norte, Bajo Cauca antioqueño, sur de Córdoba, y de Tumaco, en Nariño, la mayoría formados por la experiencia en medios de comunicación locales, se trazaron el objetivo de cambiarle la cara a sus regiones.

Estaban cansados de que la prensa tradicional, esa que llega de ciudades capitales como Bogotá y Medellín, solo se interesara por las noticias negativas que tienen más impacto entre los ciudadanos, y no por aquellas donde se destaca el coraje de sus habitantes para sobreponerse a las dificultades.

Son conscientes de la realidad de sus regiones y de lo difícil que resulta hacer periodismo en zonas que llevan a cuestas décadas de abandono y donde aún persisten las dificultades. Pero quieren destacar otras historias: las de las personas que construyen, las que trabajan día a día por sus comunidades, las que crean emprendimientos, las que con sus iniciativas aportan al desarrollo del país.

“Había una necesidad de mostrar lo que se hacía en los municipios, de hacer un periodismo local y de paso identificar algunos talentos para el periodismo”, explica Éver Alean Borja, periodista y comunicador social de Caucasia y amplio conocedor de estos procesos.

Muchos de estos jóvenes reporteros empezaron en los colectivos de comunicación que surgieron en el Bajo Cauca a partir del 2007. Éder Narváez, por ejemplo, es un joven periodista que combinaba sus estudios de comunicación en la universidad con su trabajo en varios colectivos. Incluso ahora, algunos años después de haberse graduado, trabaja para varios medios regionales y sigue vinculado al colectivo C3 Comunicaciones.

—Hoy creo que la gente ha valorado ese trabajo que he realizado en la región, y más porque es algo que hago con mucho amor —dice.

Lucy Quiñónez es otra reportera que se ha ganado a pulso y con talento un espacio en los medios de comunicación de la región gracias a los colectivos de comunicación. Cuenta que aunque estudió seguridad y salud, sus profesores de colegio siempre vieron en ella un talento innato para la escritura y las comunicaciones.

Antes de llegar al colectivo Sinergia Comunicaciones, de Montelíbano —Córdoba—, constituido formalmente hace dos años, Lucy trabajó en una emisora de su municipio y presentó un programa musical en el canal local. Hasta que un día una colega le propuso que fuera su reemplazo como presentadora del noticiero que el colectivo emitía todas las tardes. Lucy aceptó el nuevo reto, aunque nunca había presentado algo tan serio como un informativo.

Además de trabajar como presentadora, debía aprenderse de memoria todos los libretos, hacer reportería, redactar noticias, manejar cámara y hacer la voz en off. Eso no era problema para ella, pues afirma que con su oficio se siente feliz y realizada.

—Yo aquí me siento muy bien, muy contenta, Sinergia para mí ha sido mi escuela —cuenta.

De este colectivo también hacen parte Roberto Conde, a quien Lucy llama “el mago de la edición”, Wilson Ríos, un joven creativo por naturaleza, Denis Conde, la gerente y madre de Sinergia, y Andrés Díaz, un joven de 17 años que ya empieza a foguearse en el oficio periodístico.

Denis Conde Mesa, gerente de Sinergia Comunicaciones, a quienes todos en la oficina consideran como “una madre” —por el cariño y el cuidado que tiene con cada uno de ellos— asegura que el colectivo le ha abierto a muchos jóvenes la oportunidad para hacer lo que les gusta y ser valorados como personas y profesionales.

—Esta es una oportunidad para muchos chicos en los que nadie creía, que no eran reconocidos y que hoy, donde llegan, son tratados con respeto. Estos jóvenes hoy en día creen en sí mismos y tienen muchos sueños por realizar —confiesa.

Sinergia Comunicaciones es uno de los 15 colectivos de comunicaciones que existen en el Norte, Bajo Cauca y sur de Córdoba. Cada uno de ellos está especializado en un área de comunicación específica: algunos en radio, otros en televisión y en diseño. No obstante, todos tienen claro que lo importante es destacar las noticias más positivas, las que ayudan a construir país y a fomentar la paz en sus regiones.

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Visibilizando a los jóvenes en Tumaco

Un proceso similar se ha vivido en el municipio de Tumaco, en la costa pacífica colombiana, una región que comparte con la zona del Nudo de Paramillo algunas problemáticas sociales y económicas. Allí también, producto de la necesidad de visibilizar el trabajo de los jóvenes y otros procesos sociales que venían sucediendo, surgieron dos colectivos de comunicaciones. Se trata de Notiparche, un grupo de jóvenes inquietos por la producción audiovisual y por los jóvenes, y la Red de Colectivos de Comunicación Juvenil, que asocia a varias emisoras escolares, grupos creativos y a una banda musical.

Michel Sinisterra, integrante de Notiparche y líder juvenil, explica que a los medios tradicionales no les interesaba divulgar las acciones comunitarias y el trabajo de los jóvenes. Sin embargo, ellos sentían la necesidad de ser escuchados, de tener voz en una región donde existen pocas oportunidades para los jóvenes. Así, poco a poco, fueron buscando espacios en los medios locales, se organizaron como fundación y empezaron a construir procesos sólidos que han venido fortaleciendo las comunicaciones y el trabajo con los jóvenes en este municipio nariñense.

Unidos en red

Con la conformación y consolidación de los colectivos en Antioquia y Córdoba, los retos también fueron creciendo. Ahora se pensaba en cómo conectar a las regiones, en cómo fortalecer el territorio. Así fue como en 2014 el Programa Colombia Responde de USAID, les propuso a los colectivos que se unieran y el 7 de julio de 2014 lograron constituir la Agencia Red Comunicaciones del Nudo de Paramillo.

La Agencia  es una organización sin ánimo de lucro que ofrece servicio de comunicaciones a todas las organizaciones del Norte, Nordeste, Bajo Cauca antioqueño y el sur de Córdoba. Para ello han diseñado una oferta de servicios que incluye comunicaciones internas y externas, publicidad, digital media, organización de eventos y responsabilidad social.

Actualmente tiene influencia en los 15 municipios de los que hacen parte los colectivos de comunicaciones: Anorí, Ituango, Briceño y Valdivia, en  el Norte de Antioquia; Tarazá, Cáceres, Caucasia, El Bagre, Zaragoza y Nechí, en el Bajo Cauca; y Montelíbano, Puerto Libertador, San José de Uré, Valencia y Tierralta, en el sur de Córdoba. Su sede  central se encuentra en el municipio de Caucasia, el polo de desarrollo de la región, pero también hay una oficina alterna en Montelíbano, la cual es administrada por Sinergia Comunicaciones.

A pesar de ser una organización joven, la Agencia ya se ha ido posicionando en la región como una empresa líder en comunicaciones. Ya ha empezado a establecer relaciones con reconocidas empresas asentadas allí y ahora cuentan con canal de televisión —RED TV—, gracias a una alianza que hicieron con un cable operador de la zona. Este canal les ha permitido ampliar la programación, emitir los productos audiovisuales que realizan los colectivos de comunicaciones, y empezar a ofrecer otros servicios comerciales para pensar en la sostenibilidad de la empresa.

De igual modo en Tumaco, con el apoyo del Programa Colombia Responde, ambos colectivos de comunicaciones, Notiparche y la Red de Colectivos de Comunicación Juvenil, se unieron para conformar la Agencia de Comunicaciones del Pacífico —ACOP—. Esta agencia, que es liderada por Michel Sinisterra, busca promover la participación de los jóvenes en temas de comunicación a través de la venta de servicios en las áreas de comunicaciones, publicidad y mercadeo y en la ejecución de proyectos relacionados con los jóvenes, la paz, la reconciliación y el liderazgo.

—Esta organización se ha convertido en una escuela de formación, todos los procesos de formación han pasado por aquí. Muchos papás nos ven como una escuela —destaca Michel.

 
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